Los principales componentes de la aerotermia son la unidad exterior (bomba de calor), la unidad interior (hidrokit), el depósito de inercia, el acumulador de agua caliente sanitaria (ACS) y el sistema emisor del hogar. Conocer cada uno de estos equipos te permite entender cómo se transforma la energía contenida en el aire exterior en calefacción, refrigeración y agua caliente para tu vivienda.
A continuación, veremos qué función cumple cada uno de los elementos de la aerotermia, cómo se conectan entre sí y qué papel desempeñan dentro de la instalación para conseguir un funcionamiento eficiente.
Principales componentes de la aerotermia
Un sistema de aerotermia se divide en dos áreas principales: los equipos de generación térmica y los elementos de distribución hidráulica.
Según la configuración elegida, estos elementos se distribuyen en sistemas monoblock (un único módulo exterior) o sistemas bibloc (divididos entre una unidad exterior y otra interior).
1. La unidad exterior (bomba de calor aire-agua)
La unidad exterior es el núcleo térmico del sistema. Se instala en el exterior de la vivienda (fachada, terraza, cubierta o jardín) para capturar las calorías presentes en el aire, incluso cuando la temperatura exterior se encuentra bajo cero.
Dentro de este equipo se ubican los siguientes componentes mecánicos:
- Compresor con tecnología Inverter: Ajusta su velocidad de trabajo a la demanda exacta de la vivienda en cada momento, evitando paradas y arranques bruscos que disparan el consumo de electricidad.
- Evaporador: Una batería con aletas de aluminio y tubos de cobre por donde circula el refrigerante líquido a baja temperatura, absorbiendo el calor del aire que atraviesa el ventilador.
- Ventilador modulante: Fuerza el paso del aire a través del evaporador de forma silenciosa.
- Válvula de expansión electrónica: Reduce la presión del fluido refrigerante para que vuelva a evaporarse a muy baja temperatura, cerrando el ciclo termodinámico.
2. La unidad interior (módulo hidráulico o hidrokit)
En los sistemas bibloc, la unidad interior se instala en una sala técnica, lavadero o cocina. Es uno de los principales componentes de la instalación de aerotermia y su función es transferir la energía obtenida por el refrigerante al circuito de agua que alimenta la calefacción y el agua caliente.
Los elementos más destacados de este módulo son:
- Intercambiador de placas: Elemento de acero inoxidable donde el gas refrigerante caliente cede su energía térmica al agua del circuito de calefacción sin mezclarse con ella.
- Bomba circuladora de alta eficiencia: Impulsa el agua climatizada hacia los emisores térmicos y depósitos de acumulación con un consumo eléctrico mínimo.
- Vaso de expansión: Absorbe los cambios de volumen y presión que experimenta el agua al calentarse, protegiendo tuberías y válvulas.
- Cuadro de control electrónico: El cerebro que gestiona sondas de temperatura, curvas de calefacción y prioridades de funcionamiento.
Elementos de acumulación: inercia y agua caliente sanitaria (ACS)
Una instalación de aerotermia bien planteada requiere sistemas de acumulación que aporten estabilidad térmica y aseguren agua caliente abundante en las horas de mayor consumo familiar.
El depósito de inercia
El depósito de inercia es un acumulador de agua técnica que actúa como pulmón térmico entre la bomba de calor y los emisores de la casa.
Cumple tres funciones determinantes para la vida útil del equipo:
- Evita ciclos cortos: Impide que el compresor arranque y se detenga continuamente cuando la demanda térmica de la vivienda es reducida.
- Garantiza caudal constante: Mantiene el volumen de agua mínimo que necesita la máquina para realizar los ciclos de desescarche en invierno sin enfriar la vivienda.
- Mezcla y desacople hidráulico: Permite independizar el caudal del generador del caudal que circula por los distintos circuitos de la casa.
En nuestros proyectos calculamos el volumen del depósito de inercia en función de la potencia del equipo y del tipo de emisores, situándose habitualmente entre 30 y 100 litros en viviendas unifamiliares.
El depósito interacumulador de ACS
Para generar agua caliente sanitaria para duchas y grifos, el sistema se conecta a un depósito acumulador específico. Este depósito incorpora un serpentín interior de gran superficie de intercambio térmico.
Dado que la aerotermia trabaja a temperaturas de impulsión moderadas (en torno a 50 °C – 55 °C para maximizar el rendimiento), el serpentín interior debe tener una superficie de contacto sensiblemente mayor que el de una caldera de gas tradicional.

Componentes de la instalación de aerotermia para la distribución y control
Una vez generado y acumulado el calor, intervienen los componentes de la aerotermia encargados de transportarlo, regularlo y cederlo a las estancias.
Válvula de tres vías motorizada
Es el componente hidráulico que decide hacia dónde se dirige el agua caliente que sale de la máquina: hacia el circuito de calefacción o hacia el serpentín del depósito de agua caliente sanitaria.
El sistema siempre da prioridad a la producción de agua caliente sanitaria para que nunca falte en los grifos. Una vez alcanzada la temperatura seleccionada, la válvula redirige automáticamente el agua hacia la calefacción o refrigeración.
Filtro desfangador magnético
Es un elemento indispensable para la protección de la máquina. El desfangador retiene lodos, cal y partículas metálicas en suspensión procedentes de las tuberías y radiadores.
Sin este filtro, las impurezas acaban obstruyendo el intercambiador de placas de la unidad interior, reduciendo drásticamente la transferencia de calor y provocando averías costosas.
Sistemas de emisión interior
La aerotermia es versátil y puede trabajar con diferentes emisores térmicos:
- Suelo radiante y refrescante: Es el compañero ideal de la aerotermia. Trabaja a baja temperatura (30 °C – 35 °C en invierno y 16 °C – 18 °C en verano), lo que permite que la bomba de calor alcance su máximo coeficiente de rendimiento (COP).
- Fancoils (ventiloconvectores): Equipos que distribuyen el aire mediante ventilación para calentar rápidamente las estancias en invierno y proporcionar aire fresco en verano.
- Radiadores de baja temperatura: Diseñados para calentar con agua a 45 °C – 50 °C mediante convectores optimizados.
- Radiadores convencionales de aluminio o hierro: En reformas integrales donde se conservan los radiadores existentes, ajustamos la temperatura de impulsión y analizamos la superficie de emisión para garantizar que la vivienda alcance el confort deseado sin disparar el consumo eléctrico.
Regulación climática y termostatos
El control del sistema se realiza mediante termostatos modulantes ubicados en el interior y una sonda de temperatura exterior.
La sonda exterior mide en tiempo real la temperatura de la calle. Con ese dato, la centralita calcula la temperatura exacta a la que debe enviar el agua al circuito (curva de compensación climática), anticipándose a las pérdidas térmicas antes de que la casa se enfríe.
Fases del montaje de los componentes en la vivienda
La instalación de estos elementos requiere un proceso técnico ordenado para asegurar seguridad, rendimiento y durabilidad:
- Ubicación y fijación de la unidad exterior: Colocamos el equipo sobre silentblocks antivibratorios y bancada nivelada, garantizando un flujo de aire libre y la correcta evacuación de los condensados.
- Conexión de líneas frigoríficas e hidráulicas: En sistemas bibloc, realizamos el tendido de tubería de cobre deshidratado, abocardado profesional, prueba de presión con nitrógeno y vacío riguroso antes de liberar el refrigerante.
- Montaje de la sala hidráulica: Interconectamos el depósito de inercia, el interacumulador de ACS, el desfangador magnético, los vasos de expansión y el grupo de seguridad.
- Instalación eléctrica y protecciones: Dotamos al sistema de una línea de alimentación independiente con sus correspondientes interruptores magnetotérmicos y diferenciales dedicados de tipo superinmunizado.
- Equilibrado hidráulico y puesta en marcha: Purgamos el aire de los circuitos, ajustamos los caudales en cada colector y programamos los parámetros de la curva de calefacción ajustados al aislamiento de tu vivienda.
Diseñamos la instalación de aerotermia adecuada para tu vivienda
Reunir los mejores componentes de la aerotermia no garantiza un bajo consumo si no existe un estudio previo. Un cálculo incorrecto de las cargas térmicas provoca dos problemas habituales: un equipo infradimensionado que no alcanza el confort deseado y consume más de lo debido, o un equipo sobredimensionado que encarece la inversión y sufre un desgaste prematuro por paradas continuas.
Diseñamos cada instalación analizando la orientación, los metros cuadrados, los aislamientos y las necesidades de agua caliente de cada familia. Nuestro equipo de ingenieros y técnicos especializados planifica cada proyecto para conseguir una climatización silenciosa, eficiente y adaptada a las características de la vivienda.
Contacta con nosotros y estudiaremos tu vivienda para diseñar una instalación de aerotermia adaptada a tus necesidades.